El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos XXIII




Uno no debería hacer un chiste que van a entender, con toda la furia, seis personas (y de esas seis personas, sólo una -yo- en toda su magnitud), y, mucho menos, explicarlo después.
Pero uno hace tantas cosas que no debería ...

Como sea, si el chiste de la tira te satisfizo tal como está, dejá de leer ahora mismo.
Ahora bien, si te preguntás por qué específicamente se convirtieron en estos personajes en particular, bue, voy a tener que contarte


La historia de los primeros Cartoneros del Espacio

Resulta que a fines de 1984 la revista Fierro hizo un concurso y yo mandé una historieta sobre tres botelleros espaciales (aún la palabra "cartonero" no estaba de moda) que recorrían el espacio en busca de cosas qué vender. No voy a contar el argumento porque tiene un chiste que pienso reciclar en el episodio 5 y ya sería notablemente estúpido de mi parte seguir haciendo cosas que uno no debería hacer.
Estos tres cartoneros (más una nave parlante que aquí no aparece) eran el narigón barbudo (Ossip), el "ramone" (Umezup) y la rata encapuchada ("Satarsa"). Sí, estaba algo cortazariano para los nombres (excepto Umezup, claro, que es "Anibal" en un cifrado César que yo me había creado a los ¿11 años?).
Los personajes preexistían a esta historieta. De hecho, Ossip es mi personaje más antiguo, aunque del bicho original que inventé a los 10 años sólo conserve la nariz (antes era una especie de P con gorrita y con manos y piernas de líneas, llamado Batata). Umezup no se le queda atrás en lo antigüo, ya que lo creé uno o dos años después, aunque era un cavernícola (cuya mascota era un dinosaurio llamado Ashdrubald que, oh sorpresa, es el mismo dinosaurio que dibujo para identificarme y firmar dedicatorias). No sé cuándo inventé a Satarsa (hasta es posible que lo haya afanado de algún lado, con eso les digo todo), pero sé que tomó entidad de personaje a comienzos de 1984, cuando identificaba al alter ego con el que firmaba mis críticas literarias en 74 Metros (los que aún recuerdan el Batiburrillo en Axxón seguro recordarán que Satarsa comenta libros allí). Ossip y Umezup, rediseñados a la versión actual (bah, la que ustedes pueden ver), habían protagonizado la historieta "La patota cultural" en el primer número de 74 Metros. Como Langer tuvo simultáneamente la misma idea de joder con el insulto de Velazco Ferrero a las huestes alfonsinistas y la publicó en Hum(r) el mismo día en el que yo sacaba la 74 Metros de imprenta, no tuve más remedio que descontinuar la tira porque nadie me iba a creer que no era plagio.
La historieta de los botelleros espaciales no tuvo suerte en el concurso de Fierro, dicho sea de paso. En su momento me dio bastante bronca y ciertas críticas que me hizo Sasturain al devolverla me llevó a dejar de hacer historietas por casi 12 años, aunque ahora sé que tenía razón: el guión era malo y tenía problemas de dibujo. Aún sigo dibujando mal y haciendo guiones pedorros, pero al menos no dibujo ni guiono tan mal como en ese entonces. Ya la van a ver, luego de que haga ese chiste (malo, porque encima es un chiste malo) que me reservo para el episodio 5.
Ahora bien, ¿y el pelado y la mina? El pelado es Tiberio K. Virgulapoulos y también es un personaje que surgió en mis primeros pinitos historietiles infantiles. No sé cuándo lo creé, pero tengo pruebas que a los 13 años ya lo hacía, además de que en las rudimentarias revistitas donde aparecía Batata también había un personaje parecido -aunque con dos pares de ojos- llamado Tib Tib. ¿Por qué no fue parte de la tripulación que mandé a Fierro? Chi lo sá. (Tal vez porque haya pensado que se parecía demasiado a una cruza de Alfred E. Neuman y Charlie Brown, o porque Tiberio tenía la mala costumbre de plagiarle la habilidad de disfrazarse al famoso Mortadelo).
La chica es Natalia y nunca fue un personaje de historieta propiamente dicho. El tema es que el Saurio Reciclador, cuando terminó la novela El vacío del bostezo empezó a escribir otra, usando a todos los personajes ya mencionados. Como todos tenían un dibujo que los identificaba, obviamente Natalia tuvo que tener el propio.
La novela (Perdidos en el supermercado) fue un fracaso y tiré a la basura la mayoría de los capítulos. Sólo uno sobrevivió convertido en cuento y protagonizado por Tiberio ("I'm your hoochie coochie man", que fue finalista de un concurso de Con V de Vian). El cuento lo re-reciclé a primer capítulo de una novela que tal vez algún día, si se me da la loca, escribiré.
Creo que Natalia y Ossip son novios. Si no me equivoco, todos estos personajes aparecieron algunas veces como extras en Podría ser peor, mi tira previa a Cartoneros y que debería volver a poner online.
Tan poco personaje de historieta es Natalia que, al dibujarla para esta ocasión, le rediseñé involuntariamente la cara porque la memoria me falló. Me avivé que no se parecía al personaje real cuando la estaba coloreando y quise ver qué color de pelo había usado en el cameo de Podría ser peor. Por suerte el Photoshop permite que uno se convierta en Victor Frankestein y pueda cambiar cabezas sin problemas. Aquí tienen a la pseudoNatalia, que tan mal no está, sólo que "no es" Natalia.

Si llegaron hasta acá, tal vez tengan curiosidad quién es quién en el trueque "viejos/nuevos" cartoneros:
Natalia = Melisa (obvio)
Ossip = Zeml'
Tiberio = Uzkai
Umezup = Kotaka
Satarsa = Enok

Ah y sí, el Saurio Reciclador recicló los elementos del fondo de una de las tiras del episodio 2.

Soy patético.

Y eso es todo amigos.

Bah, no lo es, podría seguir pudriéndolos con anécdotas y otras cosas, escaneando garabatos de mi adolescencia, o las muy rudimentarias revistitas que hacía en mi infancia, o las dos historietas con Tiberio que hice para Wo Sut, o La patota cultural de 74 metros o...

Bue, ustedes me entienden.

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